8 de Marzo 2005: Por nuestros derechos, todas contra la dictadura

El Día Internacional de la Mujer se conmemora este 8 de Marzo en medio de la mayor crisis política, económica e institucional de los últimos 15 años. En el balance histórico que las mujeres hemos realizado, encontramos que en Nicaragua no tenemos un Estado ni social ni de Derecho como manda la Constitución: la ciudadanía ha sido arrojada al desamparo, la marginación, la migración y la miseria. Los partidos FSLN y PLC han cerrado el sistema político, partidizado las instituciones y establecido un reparto de poder que lesiona todos los principios democráticos y la institucionalidad, pero que además, condena a la sociedad a ser rehén de sus designios.

Las mujeres observamos con horror el establecimiento de una dictadura organizada por los cabecillas políticos a partir del uso de la ley divorciada de todo sentido jurídico, perversión que está resultando en la instauración de un remedo de sistema parlamentario que encubre el monopolio del poder ejercido de manera autoritaria desde las bancadas de la Asamblea Nacional. El gran controlador del poder en esta regresión autoritaria, es el jefe del partido Sandinista, quien en su afán de consolidar su poder personal, ha “rehabilitado” políticamente al delincuente y reo Arnoldo Alemán y ha rescatado del “retiro” mundano a Miguel Obando y Bravo, devolviéndole privilegios de opinión y actuación, a cambio de respaldo. Ortega en su esfuerzo por controlar la totalidad del Estado, ha enajenado las posibilidades de alcanzar la independencia de los poderes, despojando al ejecutivo de sus competencias. El Presidente de la República, también es responsable y cómplice de este estado cosas, porque se ha empeñado en gobernar a espaldas de los electores desde posiciones igualmente antidemocráticas.

Se cierra así la mano de hierro que estrangula los escasos espacios de institucionalidad democrática formal, que recibirán su réquiem cuando las reformas constitucionales entren en vigencia, legalizando el reparto de los poderes del Estado.

En esta estrategia el autoritarismo político se alía con el oscurantismo religioso, lo que supone no sólo el general menoscabo de los derechos de la ciudadanía, sino el particular despojo de los derechos conquistados por las mujeres. En esa transacción, se legisla a favor del fundamentalismo religioso, a cambio del endoso político de la iglesia. Muestra de ello, es el contenido de la cacareada Ley de Igualdad de Derechos y Oportunidades, que de manera demagógica y electorera se ha pretendido aprobar cada 8 de Marzo desde el año 2000, pese a ser una ley profundamente cuestionada por el Movimiento Autónomo de Mujeres por sus inconsistencias jurídicas y por ser lesiva para nuestros derechos. Se ha creado así la paradoja que en nombre de la igualdad, se pretende despojarnos de ella.

La manifiesta incompetencia del Presidente y sus funcionarios, así como su marcada sumisión a los mandatos del gobierno norteamericano y los organismos financieros internacionales, ha alienado el amplio respaldo popular recibido con las elecciones, al establecer políticas excluyentes que favorecen únicamente a los grupos de poder económico vinculados al sistema financiero.

La administración Bolaños se ha caracterizado por ser insensible ante las demandas de las grandes mayorías y sordo ante la justeza de los reclamos y reivindicaciones de los diversos sectores sociales. Un ejemplo de esta situación son las recientes luchas del magisterio nacional, compuesto en un 80 por ciento por mujeres, lo mismo que las demandas de las trabajadoras de las maquilas por el derecho a organizarse y a tener condiciones laborales dignas o los reclamos de tierras y viviendas de los grupos de precaristas, que también están compuestos por mujeres que son madres solteras. Sistemáticamente se ha ignorado la exigencia de miles de trabajadoras del campo y la ciudad por un salario mínimo que cubra el costo de la canasta básica.

En tanto mujeres y ciudadanas, los poderes del Estado han desoído nuestros reclamos acerca del derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos y nuestra exigencia por el establecimiento de políticas públicas de carácter laico y de la indispensable separación entre el Estado y la iglesia, así como entre las creencias religiosas y los derechos de la ciudadanía.

Por estas razones, este 8 de Marzo del 2005 llamamos a las mujeres de todos los signos políticos y en todo el país a movilizarse contra la dictadura en ciernes, haciendo suyas las banderas de la democracia en todos los espacios que deberían dar cabida a la participación política y ciudadana. Es imperativo para el destino de la nación, su desarrollo y la búsqueda de la equidad y la justicia social, la democratización de los partidos que nos tienen secuestrados, la renovación de los liderazgos partidarios, para el desmantelamiento del vergonzoso pacto Alemán-Ortega y el restablecimiento de la institucionalidad. El único camino que existe para enfrentar el hambre, la explotación, la violencia, el abuso y las humillaciones, pasa por la lucha política general contra el autoritarismo patriarcal, el neoliberalismo económico y el oscurantismo fundamentalista que mantienen a nuestro país y a las mujeres en la barbarie en que vivimos.

¡Por la igualdad, la libertad y la justicia social, no a la dictadura!
Las mujeres exigimos democracia, ¡Todas contra el pacto!
¡Ortega, Alemán, Bolaños y Obando, son todos del mismo bando!
¡No más demagogia: exigimos democracia en el país y en la casa!
¡Viva el día internacional de la mujer!
Movimiento Autónomo de Mujeres de Nicaragua